Sofía se puso de pie de golpe.—No —dijo ella, mirando alternativamente a Alberto y a Mateo—. No puedo aceptar este proyecto. Asignen a otro arquitecto.Alberto la miró como si hubiera perdido la razón.—Sofía, el señor Costa fue muy claro en sus términos. Es una cuenta millonaria.Sofía miró a Adrián. Él mantenía la calma, de pie junto a la puerta, sosteniendo su mirada con seguridad. Ella giró el rostro hacia su hermano, buscando una salida, esperando que Mateo interviniera para echar a Adrián de la oficina.Pero Mateo jugó su papel a la perfección.—Sofía, necesitamos este contrato —dijo Mateo, fingiendo urgencia mientras apoyaba las manos sobre la mesa—. La constructora tiene un agujero financiero por el retraso de los permisos en el centro comercial de oriente. Si el Sr. Costa retira los fondos hoy, tendremos que detener obras menores y despedir a una parte de la plantilla de albañiles el mes que viene. No tenemos opción.Sofía apretó los dientes. Miró a su hermano, sintiendo el
Última atualização : 2026-09-30 Ler mais