Adrián se quedó paralizado en el sofá. Las palabras de Sofía resonaron en la sala, chocando de frente contra la ilusión que él acababa de construir. Parpadeó un par de veces, intentando procesar el rechazo.—Sofía, acabamos de pasar por un infierno —dijo él, bajando el tono de voz, creyendo que el estrés hablaba por ella—. Estás asustada por lo de Italia y lo entiendo. No estoy diciendo que tenga que ser mañana o el mes que viene.—No me entendiste —lo interrumpió ella, cruzando los brazos sobre su pecho para protegerse a sí misma—. No es el susto de la cárcel. No es el estrés de Alberto. Es lo que soy y lo que quiero para mi vida.Sofía sentía que el aire le faltaba. Caminó hacia la biblioteca de la sala, alejándose de él. Durante años había trabajado sin descanso en
Última atualização : 2026-10-16 Ler mais