Cara se quedó atónita y sin palabras. ¿Por qué le pedía que lo llamara por su nombre? ¿No era eso poco profesional? ¡Al fin y al cabo, ella era una empleada doméstica a su servicio! No, no podía llamarlo por su nombre. Fuera cual fuera el motivo que él tuviera, ella no iba a caer en el juego.—Lo siento, señor Donnelly. No estoy en posición de llamarlo así —dijo ella; sin embargo, él no se movía y ella seguía atrapada en la habitación con él.—Tengo otras cosas que hacer. ¿Podría irme, por favor? —preguntó, pero sus ojos hipnóticos parecían arrastrarla hacia lo más profundo de su mirada. Incluso después de todo lo que él había dicho y hecho, ella no podía negar las mariposas que sentía en el estómago ante su cercanía. Emanaba de él una calidez, y algo más, que la atraía irresistiblemente hacia él. Por supuesto, sin duda alguna, era el hombre más viril y atractivo que jamás había visto, pero eso no bastaba para explicar tal atracción. Era un terreno desconocido para ella; nunca antes s
Last Updated : 2026-07-12 Read more