Todos rieron en el salón, tomando aquella declaración como una ocurrencia infantil sin importancia y dejando que el aire se llenara de carcajadas ligeras.Esa misma noche, al cruzar el umbral de la alcoba principal, Casandra sintió un frío helado recorrerle la espina dorsal.Un miedo visceral y profundo se apoderó de sus sentidos.La realidad la golpeaba con fuerza: de la noche a la mañana, ya era legalmente la esposa de aquel hombre implacable. ¿Y ahora qué seguía?El encierro, la sumisión, la incertidumbre de compartir el lecho con un desconocido.Buscando una distracción para calmar el temblor de sus manos, abrió despacio el cajón de la mesa de noche.Entre los papeles, una fotografía antigua llamó su atención.La tomó y se quedó perpleja, contemplándola bajo la tenue luz de la lámpara. La mujer retratada era deslumbrante.No era una copia exacta de sí misma, pero el parecido era indiscutible, casi perturbador.El sonido seco de la puerta al abrirse la sobresaltó.Horacio entró en
Última atualização : 2026-09-05 Ler mais