El ambiente en la habitación era denso, impregnado de una tensión casi física que amenazaba con asfixiarlos a ambos.Casandra mantenía la mirada fija en el suelo, intentando sostener con firmeza la frágil muralla con la que pretendía proteger su corazón destruido.Sin embargo, la voz de Horacio irrumpió en la penumbra con una desesperación desbordante que hizo vibrar el aire entre ellos.—No puedes irte —imploró él, dando un paso impulsivo hacia adelante, con los ojos inyectados en una mezcla de miedo y angustia genuina—. Mi hijo te ama como a una madre, Casandra. ¿Acaso no has pensado en él? ¿Vas a dejarlo con el corazón roto?Casandra apretó los puños, sintiendo cómo el nudo en su garganta amenazaba con desarmar su compostura.Le dolía cada fibra de su ser, pero no podía seguir alimentando aquella fantasía que la consumía por dentro.—No quiero alejarme de él, lo amo con toda mi alma… —respondió ella, con la voz quebrada por el llanto retenido. Hizo una pausa, tomando aire antes de l
Última atualização : 2026-09-09 Ler mais