Mi cuerpo se tensó de golpe. Con las manos temblorosas, levanté ambos brazos al aire y, acto seguido, busqué con la mirada a mi guardaespaldas personal, que normalmente siempre me seguía de cerca.Y allí vi a Stefi, de pie, con los brazos levantados con la misma firmeza. Intentaba advertirme con la mirada de que todo iría bien.Pero, aun así, sentía un miedo tremendo.Sabía que Stefi era mi guardaespaldas de confianza, entrenada por Javier en artes marciales de alto nivel. Sin embargo, no dejaba de ser una mujer, mientras que los malhechores que rodeaban la tienda eran unos diez hombres de complexión robusta, y además iban armados con armas de fuego.—¡Recoged todas vuestras cosas ahora mismo! ¡Dejadlas en el suelo si queréis seguir con vida! —gritó uno de los atracadores enmascarados, con el arma aún apuntando a los clie
Dernière mise à jour : 2026-09-06 Read More