—¿Te encuentras mal? ¿Tenemos que ir al médico? —volvió a preguntar Javier, presa del pánico.Negué con la cabeza lentamente, esbozando una leve sonrisa. —Estoy bien, solo estaba bromeando.Javier soltó un suspiro de alivio. Me acarició la mejilla con suavidad. —¡Tú sí que eres... me has dado un susto de muerte, ¿sabes? No vuelvas a bromear así, cariño. Me das miedo.—Sí, lo siento… te lo prometo.Javier asintió y luego me envolvió en su cálido abrazo.Me encantan momentos como este, momentos que antes solo podía imaginar. Lo abracé con fuerza, inhalando su aroma, que me resultaba tan relajante.Y ahora, puedo hacerlo con total libertad.Dios, por favor, cuida de nuestro amor…Ya han pasado varios días. El tiempo pasa volando,
Última atualização : 2026-09-09 Ler mais