OLIVIAEl hombre que William había contratado para seguirme llevaba tres días leyendo el mismo periódico frente al taller.A esas alturas, yo conocía su rutina mejor que él la mía. Llegaba a las ocho, compraba un café que nunca terminaba y se instalaba dentro de un automóvil gris desde el que podía vigilar la entrada principal. Cuando yo salía, doblaba el periódico, encendía el motor y esperaba treinta segundos antes de seguirme.Su discreción habría resultado más convincente si hubiera cambiado de corbata al menos una vez.—Tu admirador regresó —comentó Héctor desde la puerta de mi oficina, mirando hacia la calle—. Empiezo a pensar que deberíamos enviarle un catálogo.—Todavía no —respondí mientras cerraba la persiana—. Primero quiero saber si piensa comprar algo.William ya no se conformaba con hacer preguntas. Había contratado a alguien para descubrir qué hacía cuando desaparecía y, aunque todavía no sabía que Noah era la respuesta, comprendía que existía una parte de mi vida que s
Last Updated : 2026-10-07 Read more