El olor a cuero de alta costura, y el perfume penetrante de las violetas de la Condesa Bianca Vitale envolvió a Fiorella como una mortaja.El guante de piel suave, impregnado de una fuerza helada y despiadada, presionaba los labios de Fiorella hasta sofocarla, mientras la mano huesuda y fina de la aristócrata le sujetaba la traquea desde atrás, inmovilizándole la nuca contra su pecho.— Shh... Ni un solo aliento, mi querida muerta de hambre — susurró Bianca directamente en su oído, con una voz sedosa, llena de un deleite perverso — Si emites un solo chillido, la bala de mis hombres atravesará el cráneo de tu amante siciliano antes de que te des cuenta.Fiorella, con los ojos desorbitados por el terror y las lágrimas cayéndole a borbotones por las mejillas, sintió cómo el corazón se le desbocaba contra las costillas.A través de la suciedad d
Última actualización : 2026-08-23 Leer más