ElenaEl aire helado de la bajada al sótano nos recibe como una bofetada húmeda y pesada. Cada escalón de piedra que descendemos parece adentrarnos más en el corazón de una pesadilla olvidada por los dioses. A mis espaldas, los pasos de Lyra son firmes, casi insonoros, pisándome los talones con una precisión que no deja de asombrarme.Al pisar el suelo de la galería subterránea, el hedor se vuelve insoportable. Una mezcla ácida de humedad rancia, óxido, orina, heces y el olor acre de la sangre seca nos golpea la nariz con brutalidad.—Qué lugar tan jodidamente desagradable... —musita Lyra a mi espalda, arrugando la nariz con una mueca de profundo asco.—Ni te imaginas cuánto, Lyra —respondo en un susurro, apretando los dientes mientras miro las sombras que se proyectan en las paredes desconchadas—. La oscuridad de este sitio se te mete en los huesos.Lyra se detiene un segundo, inclinando ligeramente la cabeza hacia mi dirección. A pesar de que sus ojos lechosos no pueden enfocarme, s
Last Updated : 2026-10-14 Read more