ElenaKaelen está de pie frente a mí, inmóvil como una estatua. Me mira con una mezcla de impacto puro y una consternación tan profunda que sus ojos parecen haber cambiado de color. Su respiración es pesada, y la mano que acabo de tocar tiembla ligeramente antes de que la cierre en un puño tenso.Abre la boca para hablar, pero el sonido de unos pasos pesados sobre las hojas secas fuera de la cueva rompe el silencio.—¡Joder, al fin! —la voz de Nick irrumpe en el refugio mientras el guerrero cruza la entrada, cargando un hacha sobre el hombro—. Pensé que nunca ibas a despertar, chiquilla.Frunzo el ceño, desviando la mirada de Kaelen hacia Nick.—¿A qué te refieres? —pregunto, confundida—. ¿Cuánto he dormido?Esta vez es Kaelen quien responde, recuperando el control de su voz con una dureza calculada:—Dos días. Llevas inconsciente cuarenta y ocho horas.La cifra me golpea en el pecho. ¿Cuarenta y me ocho horas? Intento negar con la cabeza, pero la memoria del dolor abrumador, la caída
Last Updated : 2026-08-14 Read more