Elisa guardó silencio tras escuchar aquello. Se esforzó por convencerse de que no era relevante, que, en efecto, ese matrimonio solo constituía un acuerdo y que ninguno de los dos debía tener sentimientos por el otro. No obstante, enterarse de que Gael preferiría a cualquier otra mujer en lugar de a ella le causó una punzada dolorosa en el pecho. No deseaba reconocerlo, pero aquellas palabras habían logrado herirla más de lo que había anticipado. Tal vez porque, en un rincón oculto de su corazón, había comenzado a pensar que el beso ante el juez tenía algún significado para ambos. Ahora se daba cuenta de que, quizá, solo ella había sentido aquellas mariposas. Tras un rato, finalmente llegaron al edificio donde residían. Subieron juntos las escaleras y se detuvieron frente a la puerta del apartamento de Elisa. Gael permaneció allí mientras ella buscaba las llaves en su bolso, listo para despedirse hasta la mañana siguiente. —Asegúrate de no dejar nada pendiente. Mañana, t
Dernière mise à jour : 2026-09-30 Read More