Elisa no pudo evitar que una profunda irritación la inundara y, tras unos instantes, se levantó de su puesto y se encaminó hacia el baño. Al ingresar, se plantó ante el espejo, apretó los dientes y analizó su reflejo con evidente descontento. —Estoy celosa. Muy celosa —admitió en voz baja, apoyando las manos sobre el lavabo. —¿Cómo puede actuar así con otra mujer en la oficina? Y frente a mí, como si no le importara en absoluto lo que opino? Cerró los ojos por un momento y respiró profundamente. Sabía que su reacción era exagerada y que Gael no debería ocupar tantos de sus pensamientos. Después de todo, él era libre de actuar como quisiera, y su matrimonio solo existía a un nivel superficial. —Debo calmarme. No merece la pena estar tan molesta por algo que involucra a otra mujer —se dijo así misma, tratando de convencerse que no valía la pena. Se acomodó el cabello y regresó a su escritorio con la intención de dejar aquel tema atrás. Durante el día, Elisa se concentró en su
Dernière mise à jour : 2026-09-30 Read More