La mano de Adrián cayó de nuevo a su costado, la carta olvidada en el puño de Alba.—¿Que si sabía qué? —preguntó de nuevo, más bajo esta vez, como si bajar la voz pudiera hacer que ella respondiera con más sinceridad.Pero Alba solo negó con la cabeza; una batalla interna cruzó por sus ojos antes de desaparecer, enterrada una vez más detrás de la máscara que había aprendido a usar. Cuando volvió a hablar, su voz había recuperado esa compostura, casi excesiva.—Te sugiero que la revises tú mismo —dijo, tendiéndole la carpeta—. Esta vez, tú solo.Él la tomó despacio, buscando en su rostro algo que explicara esas lágrimas, pero ella no le dio nada. Solo esa misma mirada calmada y firme que había perfeccionado en los últimos tres años, la que no revelaba absolutamente nada de lo que ocurría por dentro.El silencio cayó entre ellos, pesado e imposible de ignorar. Adrián seguía en pantalón deportivo y camiseta húmeda, y ahí, en el pasillo, sin ninguna distancia detrás de la cual esconderse
Huling Na-update : 2026-08-30 Magbasa pa