"Los terceros en una pareja son como la sal en la comida: a veces añaden un poco de sabor, pero en exceso arruinan todo el plato".Susana, sintiendo la intensidad y la peligrosidad de la situación, se levantó decidida de su silla y se dirigió con paso firme hacia Adriel y Horacio. Su voz, llena de determinación, resonó en la habitación, cortando el aire tenso que los envolvía.—¡Basta! —exclamó Susana con un tono cargado de autoridad, pero también de cansancio—. No quiero problemas en mi penthouse. Si ustedes quieren matarse, háganlo fuera de este edificio.Al escuchar las palabras de Susana, Adriel soltó con brusquedad las solapas del traje de Horacio, liberándolo de su agarre férreo. Horacio, tratando de recuperar la compostura, ajustó su traje y extendió la mano para tomar las bolsas de comida que habían sido compradas para Susana. Sin embargo, su movimiento se vio interrumpido por la intervención decidida de Adriel, quien se colocó entre él y las bolsas, impidiéndole el acceso.En
Última actualización : 2026-08-23 Leer más