Esperanza — Parte 2«El odio es el arma más destructiva que puede poseer el ser humano».Una vez que Susana, la despreciable, salió de la vida de Adriel, Esperanza aprovechó su astucia para posicionarse como alguien indispensable en su mundo. Aunque los medios de comunicación lo retrataban como un playboy, la verdad era que Adriel era un hombre solitario, y su partida devastó al pobre hombre. Esperanza sentía deseos de abofetearlo, de gritarle que ella estaba allí para él, pero, como siempre, Adriel no la veía, no percibía su presencia ni sus sentimientos hacia él.Sin embargo, eso no impidió que Esperanza permaneciera a su lado, en las sombras, cuidando de él. Ella se aseguraba de preparar sus platillos preferidos, de ser su compañía en las galas benéficas a las que asistía. Cada gesto, cada sugerencia que indicaba un posible acercamiento, Adriel lo detenía de inmediato, insistiendo en que solo podía existir una amistad entre ellos.La rabia y la frustración se acumulaban en el inter
Última actualización : 2026-08-30 Leer más