••Narra Vienna•• La mesa del comedor estaba cubierta por un mantel color crema que alguna vez fue blanco, pero que ahora mostraba manchas amarillentas, como si no se hubiera lavado en semanas. La vajilla era la misma de siempre, porcelana fina con detalles dorados, pero los cubiertos estaban opacos y el agua en las jarras tenía un sabor metálico que me obligaba a tragarla con esfuerzo. No había sirvientes. Lo noté desde el primer momento, desde que mi madre me trajo aquella bandeja con galletas de supermercado y té. La mansión Harlow, que siempre había estado llena de personal moviéndose por todas partes, ahora estaba vacía. Las alfombras estaban polvorientas, los muebles cubiertos por una fina capa de suciedad, y las ventanas, que antes brillaban con la luz del sol, ahora estaban opacas por la falta de limpieza. Debieron quedarse sin dinero la misma semana que dejaron de recibir pagos. Ya que ellos no saben invertir, solo derrochar. Jamás imaginé que dos personas pudieran acabar
Last Updated : 2026-09-19 Read more