••Narra Vienna••Cada día mi recuperación iba mejor. Dentro de poco, ya no tendría que usar bastón. Podría volver a caminar como en el pasado. Algo que era normal para las personas, pero para miera un logro. Me quedé en la azotea, observando a las personas. O mejor dicho, a las hormigas, porque así se veían. Pensaba que entre ellos estaría Maximilian. Salió desde muy temprano, molesto por nuestra conversación. No sabía a donde había ido, ni cuando pensaba volver, pero esperaba que fuera pronto. Pero no para discutir. Ya no quería tratar el tema por los momentos. Los minutos pasaron, hasta que lo sentí, un escalofrío subiendo por mi espalda hasta mi nuca. Como si alguien me observara. Aferré las manos en la mesita de té y giré el tronco superior de mi cuerpo, sin levantarme de la silla. Y ahí estaba, en la puerta, recostado en el marco como si llevara ahí siglos. Me observaba con atención. —¿Maximilian? —Intenté tomar el bastón sin verlo, perdida en los ojos de Maximilian. Pero
Last Updated : 2026-09-28 Read more