Dos oficiales me ayudaron a quitar a Maximilian de encima, acostándolo sobre la acera. Mi abdomen estaba cubierto de sangre, caliente, pegajoso, el olor a óxido reinando el aire. Resistí una arcada. No por la sangre así, sino porque pertenecía a ls persona que amaba. Mi futuro esposo se estaba desangrando, le habían disparado en el abdomen. Los policías comenzaron a gritar órdenes y dos paramédicos se acercaron con una camilla. —Necesitan salvarlo, por favor —supliqué, pero ninguno pareció escucharme. —¡Rápido, está perdiendo mucha sangre! —gritó el policía, dirigiéndose a los paramédicos mientras cubría la herida de Maximilian. La sangre se desbordaban entre sus dedos. Era demasiada… estaba perdiendo tanta sangre. Un sollozo escapó de mi garganta mientras me acercaba, arrastrándome sobre la acera para poder estar a su lado. Sus ojos estaban cerrados, su tez mucho más clara de lo normal. Ver a este hombre tan fuerte y que rezumaba poder, control, en este estado tan vulnerable…
Last Updated : 2026-09-16 Read more