Un escalofrío recorrió mi cuerpo, las mariposas abriéndose paso en mi estómago. Sus labios no jugaban, tomaban, reclamando mis labios como suyo, mordiendo mi labio inferior. Sus manos se enredaron en mi cabello, inclinando mi cabeza hacia atrás para profundizar el contacto. Y yo, contra todo lo que mi mente gritaba, me dejé llevar. El mundo desapareció. Los flashes, las preguntas, el miedo, la rabia, el odio. Todo se desvaneció ante el calor de su boca, la firmeza de sus labios, la forma en que me sostenía como si fuera el único punto de apoyo en un mundo que se desmoronaba. Mis dedos se aferraron a su camisa, sin saber si quería apartarlo o acercarlo más. Era el hombre que me dejó devastada durante dos años, en un matrimonio sin amor. Pero en estos momentos, ese hombre no existía. Solo el Maximilian de mi pasado. El hombre que me amaba. Maximilian tomó las riendas. Me empujó sobre el mueble sin separar sus labios de los míos. Quedé acostada sobre los cojines, con su cuerpo cernié
Última atualização : 2026-07-31 Ler mais