••Narra Vienna•• Un pitido constante se adueñó de mis oídos, el olor a antiséptico inundando mis fosas nasales. Detrás del constante pitido, había una voz. Una que se escuchaba como si fuera un eco lejano. “Vienna, Vienna”, llamaban una y otra vez, como si estuviera tirando de las cuerdas de mi inconciencia. Me sentía en medio del limbo. Intenté hablar, pero no podía. Sentía la garganta presionada y dolía una barbaridad. Hasta que escuché más voces exigiendo que se apartaban, que les dieran espacio para trabajar. ¿Estaba viva? ¿No había muerto en la cirugía? Hasta que lo sentí, como sacaban algo de mi garganta, ahogándome, raspando, hormigueando. Era incómodo, doloroso. Tosí con fuerza una vez que expulsaron ese objeto de mi garganta, saliendo de mi boca. Mis ojos se abrieron de golpe, la luz blanca cegándome. —Señora King, ¿puede escucharme? —La voz masculina se me hizo desconocida, pero cada vez más cercana. Un doctor con una mascarilla blanca se cernió sobre mí,
Última actualización : 2026-08-20 Leer más