••Narra Vienna•• El pecho me dolía, sentía una presión continua, casi amenazando con romper mis costillas. Uno, dos, tres. Uno, dos, tres. Repetían lo mismo una y otra vez. Era una voz masculina, pero se escuchaba tan lejana. Hasta que lo sentí. El agua subiendo por mi diafragma, avanzando por mi garganta y saliendo de mi boca de golpe, corriendo por las comisuras de mis labios, cubriendo mis mejillas. Tosí con fuerza, la garganta ardiéndome. Abrí los ojos de golpe, la luz del sol cegándome. —¡Bien! ¡Muy bien! —exclamó la voz, escuchándose más cerca, a mí lado. Maximilian. Sus manos me movieron, colocándome de lado. El agua terminó de salir, escupiendo, tosiendo. Me costaba respirar, mis pulmones dolían por el esfuerzo, mi nariz ardía por toda el agua inhalé. —¡Estás bien! ¡Estás muy bien! —Continuó diciendo, pero creo que estaba hablando con él mismo, convenciéndose. Sus manos me tomaron, estrechándome contra su pecho y por fin lo pude ver. Estaba completamente e
Última actualización : 2026-08-14 Leer más