Hugo no esperaba que aquella pregunta saliera de él en ese momento, pero después de decirla se dio cuenta de que ya no había vuelta atrás. Sophia desaceleró los pasos, no lo suficiente para detenerse, pero sí lo bastante para delatar que algo dentro de ella había sido golpeado. La mirada permaneció al frente, clavada en un punto que pesaba más de lo debido. — ¿Perdonar? —repitió, más baja. Soltó un aire corto, casi sin sonido, y negó con la cabeza—. No hay nada que perdonar, Hugo. La respuesta llegó sin vacilación, pero había algo que ella no quiso dejar traslucir. Hugo no insistió. Volvió a seguirla con pasos más lentos. Cuando regresaron al apartamento, Sophia fue directa al cuarto. Dijo que estaba cansada, pero Hugo sabía que no era solo eso. Aun así, no la siguió. Se quedó en el salón unos minutos, mirando al vacío, intentando entender algo que no estaba del todo claro. A la mañana siguiente, el silencio llamó la atención antes incluso de cualquier otra cosa. Hugo se despert
Última actualización : 2026-10-14 Leer más