—Scarlett —preguntó Nathaniel con la voz todavía ronca—, ¿por qué pasaste la noche en mi habitación?La pregunta terminó de despertarme. Me incorporé con rapidez y aparté la cabeza de su hombro, consciente de que seguía completamente vestida y sobre las cobijas, aunque aquella imagen no dejaba de resultar comprometida. Mi mano continuaba entre las suyas y, cuando Nathaniel lo advirtió, relajó los dedos lentamente.—Tu fiebre subió durante la madrugada —expliqué mientras me acomodaba el cabello—. Llamé al médico, te di el medicamento y me quedé vigilando tu respiración hasta que dejaste de temblar.Nathaniel miró el sillón junto a la ventana, donde había dejado mi bolso y mis tacones.—Podías haber despertado a la empleada —señaló él.—Podía hacerlo, pero tú me sujetaste la mano y me pediste que no me marchara.Nathaniel frunció el ceño.—¿Yo te pedí eso?—Varias veces. También pronunciaste mi nombre, pero puedes estar tranquilo porque no revelaste ninguna contraseña ni confesaste dónd
Última atualização : 2026-08-26 Ler mais