NADINE DUMORTPor inercia di un paso en su dirección. Mi cuerpo quería seguirlo, mi boca explicarle que el plan había cambiado, pero la mano de Antoine me detuvo, sujetándome por el brazo.—No pensarás dejarme aquí solo, ¿verdad? —preguntó con esa voz afilada e insoportable—. Bebe conmigo, festeja y démosle al público lo que vinieron a ver: «un amor que perdona y sobrevive».Vi el par de copas en la mesa. La suya al lado de la mía.Cuando estiré mi mano, tomé la de él sin titubear, y la alcé.—Entonces brindemos por el infierno que ambos viviremos —dije sin despegar mi mirada de la suya.Con una sonrisa victoriosa, me imitó y chocó su copa con la mía.—Ya sabía yo que no me dejarías esto tan barato —murmuró y se inclinó más hacia mí—. Solo te advierto, perra, que si me muertes, te dejaré amarrada en el jardín.Sonreí sin desviar mi mirada y eso pareció intimidarlo más que si hubiera respondido con palabras.—Como bien le dije a mi padre —dije extendiendo mi sonrisa—. Veremos cuantas n
Última atualização : 2026-10-12 Ler mais