TRAVIS DUMORTSabina no había ido a la habitación como se lo había indicado, lo supe porque al entrar a la casa la vi escabullirse, creyendo que no me daría cuenta.¿Estaba huyendo de mí?¿Le había dado miedo lo que había visto?Aunque ella había nacido en el mismo mundo que yo, no éramos iguales.Ella era la princesa que sabía dar órdenes. Llegaba, disparaba y salía como una heroína.Yo en cambio me quedaba a quebrar huesos, cortar extremidades y sacar ojos. Yo me ensuciaba las manos.Ella aún tenía empatía y piedad en su corazón, yo ya ni siquiera corazón, o eso había creído.Posé mi mano en el pecho y sonreí, porque pude sentirlo latiendo, y sabía que cada latido no era mío, sino de ella.Si quedaba algo bueno dentro de mí, era completamente para Sabina.Me quedé en la sala, viendo a través del ventanal hasta que el cielo se oscureció. Vi el avión de Sofía desaparecer entre las nubes y brindé por ella, levantando mi copa de vino antes de beberlo de un solo sorbo.—¿No piensas subir
Zuletzt aktualisiert : 2026-08-13 Mehr lesen