Narra Alaric: De vez en cuando, inclinaba la cabeza para besar sus párpados hinchados, las comisuras de sus labios temblorosos o la línea delicada de su nariz, saboreando el rastro salado de su llanto, consagrando cada caricia como un juramento tácito de que jamás dejaría que nadie volviera a quebrantarla.—¿Recuerdas lo que dijiste anoche, susurrando en la oscuridad de la cama? Te escuché. —le murmuré contra los labios, rozando su piel con infinita delicadeza, sin prisa, disfrutando de la cercanía de su aliento. — Cuando preguntaste si éramos realmente enemigos... si todo este odio no era más que una mentira heredada de viejos tiranos. —Selene abrió lentamente los ojos, revelando esa profundidad carmesí que ahora brillaba con una suavidad desacostumbrada, reflejando el brillo de las llamas en el hogar. Parpadeó, apartando un mechón mojado de su frente, y asintió despacio.—Lo recuerdo... —respondió ella con un hilo de voz, casi inaudible. — Y sigo preguntándomelo, Alaric. Cuando v
최신 업데이트 : 2026-10-18 더 보기