Ivana no le dio la menor importancia.—Para nada, él no es así. A mí me trata de maravilla.Camila quiso decir algo más, pero en ese momento sonó el celular de Ivana.Ella contestó y su voz se volvió dulce y mimosa de inmediato.—¿Bueno? Sí, estoy fuera... Está bien, voy para allá de una vez.Colgó la llamada.—Me tengo que ir, Cami. Ya me está esperando.Camila habló con cierta urgencia.—¿Y qué pasó con lo de los documentos?—Lo voy a pensar.Se escucharon taconazos alejándose y luego el sonido de la puerta al abrirse. Después, todo volvió a quedar en silencio.Valeria seguía inmóvil en su sitio, sosteniendo la taza en la mano.De pronto, volvió a escuchar la voz de Camila, que al parecer también estaba hablando por el celular.—¿Treinta mil dólares? ¿Para qué quieres treinta mil? ¿Para tus inversiones?Hablaba muy quedito, pero las paredes delgadas dejaban pasar cada palabra.—No tengo tanto dinero junta... Y tampoco sé si Sebastián me los vaya a dar... Está bien, ya entendí.Un min
Leer más