Serafina estaba terminando de revisar una serie de documentos cuando recibió una llamada de Pietro.—Buenos días, señor Pellegrini.—Buenos días, Serafina. ¿Estoy interrumpiendo algo importante?—Nada que no pueda esperar unos minutos.—Entonces necesito pedirte un favor.—Por supuesto.—¿Podrías venir a mi despacho cuando tengas oportunidad?—Enseguida voy.Pietro colgó y miró a Enzo, que todavía permanecía frente a él.—¿Para qué la llamaste? —preguntó su nieto con algo de interés.—Para hablar del libro.—Abuelo, acabamos de hablar del libro.—Error, acabo de hablar contigo, no con ella.—Definitivamente, cuando te propones algo… —dijo Enzo negando con la cabeza.—No descanso hasta conseguirlo —completó Pietro.—Eso iba a decir.Unos minutos después, Serafina llamó a la puerta.—Adelante —respondió Pietro.La joven entró con una carpeta en las manos.—Buenos días.—Serafina, querida, pasa, por favor.—¿Necesita algo?—Quería preguntarte cómo se encuentran los pequeños.Ella sonrió i
Última actualización : 2026-10-12 Leer más