Cuando quedaron solos, preparó la cena; Leo insistió en sentarse cerca de ella; Nico comenzó a protestar porque quería que lo cargara. Serafina terminó comiendo con el bebé sobre una pierna y el mayor explicándole, con toda la seriedad del mundo, cómo había construido una torre que después se cayó porque Nico la tocó. Era una conversación larga, desordenada, llena de palabras repetidas y explicaciones que solamente tenían sentido para Leo, pero Serafina lo escuchó como si estuviera relatándole el acontecimiento más importante del día, porque para él lo era y, porque durante aquellas horas, mientras ella estaba trabajando, habían ocurrido pequeñas cosas que no había podido presenciar. No podía recuperar todas, pero sí podía escuchar sus historias. Más tarde, cuando ambos niños estuvieron dormidos, Serafina se sentó junto a la mesa. Sacó su libreta de gastos, anotó lo que había pagado a la vecina, revisó el dinero destinado a las compras, calculó cuánto podría guardar aquella semana;
Última atualização : 2026-10-10 Ler mais