Quince minutos después, Matteo me esperaba en la habitación de entrenamiento.A diferencia del resto de la mansión, aquel lugar no tenía nada de acogedor.Era amplio, silencioso y perfectamente ordenado. Las paredes estaban alcochonadas y en uno de los extremos, había diferentes elementos destinados al entrenamiento físico.Matteo estaba apoyado contra el borde de una de las mesas, con los brazos cruzados.Al verme entrar, levantó ligeramente la mirada.-Llegas tarde.Miro el reloj de la pared.-Todavía faltan treinta segundos.Una sonrisa ladeada apareció en su rostro.-Entonces llegas con treinta segundos de sobra.Ruedo los ojos y me acerco.-¿Vas a enseñarme o vas a seguir molestándome?-Las dos cosas.Matteo se acerca a la mesa en donde tiene varias armas y municiones. Toma ina de ellas con una naturalidad que me hizo comprender que aquello no era nuevo para él.No había nervios en sus movimientos.Tampoco arrogancia.Era simplemente la seguridad de alguien que llevaba demasiado
Last Updated : 2026-09-25 Read more