Desperté tarde el sábado, con el cuerpo todavía cansado por la trasnochada compartida revisando documentos, y bajé a la cocina encontrando el penthouse en un silencio poco habitual. Manuel había salido temprano —una nota breve sobre la encimera mencionaba una reunión con el equipo legal que se había adelantado— dejándome sola con mis propios pensamientos por primera vez en días.Me serví un café y me senté frente a la isla de mármol, repasando mentalmente la noche anterior con una claridad que el cansancio de las tres de la madrugada no me había permitido apreciar del todo. Habíamos trabajado codo a codo durante horas, sin ninguna indirecta filosa interrumpiendo el flujo, sin ninguna distancia calculada envenenando cada intercambio. Habíamos sido, simplemente, un equipo, exactamente como lo fuimos frente a Carol semanas atrás.Y sin embargo, cuando llegó el momento de subir a nuestras habitaciones separadas, ambos habíamos elegido, con una disciplina que empezaba a sentirse menos como
Última atualização : 2026-08-29 Ler mais