Rael le devolvió el golpe a Dorian, haciendo que trastabillara unos pasos, todo se volvió un caos, mientras se liaban a golpes, yo les pedía que pararan, todos a nuestro alrededor estaban mirando.Los guardias se acercaron a separarlo, eran cuatro tipos enormes que se metieron entre Dorian y Rael, sujetándolos, Dorian forcejeaba, gritaba, intentaba zafarse.—¡No te acerques a ella! —gritó— ¡No te acerques a ella, maldita sea!Rael se limpió un hilillo de sangre de la comisura de la boca con el dorso de la mano, tenía el labio partido, veía a Dorian fijamente, mientras esbozaba una sonrisa de burla.—Suéltame —le dijo al guardia, Dorian— suéltame o te juro que vas a lamentarlo.—Ya se acabó, señor —dijo el guardia— salga de aquí.Dorian me agarró de la mano, y me jaló hacia la salida de manera brusca.—Nos vamos —dijo.—Dorian, espera…—Nos vamos, Zaira, ahora.Caminé detrás de él, no porque quisiera seguirlo, sino porque si me resistía, la pelea iba a continuar. Antes de salir, miré
Última actualización : 2026-09-24 Leer más