El impacto de la noticia del embarazo de Farah había calado hondo en la estructura de Enzo Grimaldi. Tras la emotiva y desgarradora conversación en el salón de la finca en Puerta de Hierro, el patriarca neoyorquino experimentó un vuelco en su perspectiva vital. Por primera vez en décadas, la ambición corporativa quedó relegada a un segundo plano, cediendo espacio a una urgente necesidad de enmienda.Sin perder tiempo, y aprovechando la presencia de la comitiva de la abuela Vittoria en Madrid, Enzo se puso en contacto con el asistente personal de su madre. La indicación fue precisa, categórica y confidencial: realizar una auditoría forense e investigación exhaustiva sobre el pasado de la familia Bourne.Enzo recordaba vagamente los informes sesgados que habían circulado en Wall Street años atrás, donde David Bourne, el padre de Farah, era calificado como un empresario caído en desgracia tras un descalabro financiero en la costa este. Sin embargo, con la astucia analítica que lo había l
Última actualización : 2026-10-15 Leer más