De repente, se hizo el silencio en la habitación. Álvaro no respondió, se limitó a quedarse callado mientras me miraba fijamente. Su actitud me dejó intrigada. ¿Por qué había decidido guardar silencio? ¿No bastaba con responder? ¿Por qué tenía que ser yo? ¿Acaso no tenía a muchas otras mujeres ahí fuera? ¿Por qué no las había dejado embarazadas a ellas?—¿Puedes caminar? —preguntó de repente, cambiando de tema.—Sí, solo me he dado un tropiezo normal y corriente.—Pues entonces, sal y come. Puedes hacer dieta, pero no te tortures hasta ponerte enferma. Recuerda que vas a competir. No dejes que, antes de competir, ya hayas perdido —dijo con calma, pero con firmeza. Tras decir eso, se marchó sin más.Me dejó en la habitación con un gran interrogante sobre las preguntas que no había respondido.Empecé a levantarme de la cama. Por suerte, no me había torcido ni roto ningún hueso. Caminé por el pasillo de la casa, que estaba desierto.Hasta que, por fin, llegué a la mesa del comedor. Allí
Last Updated : 2026-09-18 Read more