La lluvia torrencial caía como un manto de plomo sobre la zona industrial del puerto sur, azotando el parabrisas blindado del todoterreno táctico. El olor a salitre, hierro oxidado y combustible rancio impregnaba el aire helado de la noche. Frente a ellos, recortándose contra la penumbra de la costa, se erigían las enormes grúas abandonadas y la silueta ruinosa del Hangar 4 de los antiguos astilleros Rossi: el lugar exacto donde, veinticinco años atrás, la vida del padre de Elena había sido truncada bajo el manto de un falso accidente.Dentro del vehículo, sumido en la penumbra de las luces de los monitores de rastreo, Alexander Vance verificaba por última vez el cargador de su arma corta. A su lado, Elena Rossi ajustaba los parámetros de su consola portátil, conectada a los microdrones de reconocimiento que sobrevolaban la zona.—Las lecturas térmicas confirman la presencia de al menos ocho hombres fuertemente armados en el perímetro superior del hangar —dijo Elena, con la voz serena
Last Updated : 2026-09-26 Read more