CAPÍTULO 4Tres golpes en la puerta, pasadas las seis de la tarde, cuando los empleados terminaban a las cinco, llamaron su atención, aun así, dijo: –Adelante –Hola señor –escuchó una vocecita y, al reconocerla, levantó la vista enseguida. –Pasa –dijo tratando de controlar la dureza de su voz, reconocía que desde la primera vez no había conseguido enfadarse con ella, es más, esa niña parecía no impresionarse en absoluto con su presencia–. ¿Qué deseas? –Un par de cosas –señaló tomando asiento frente a Fabricio–, la primera es… ¿Por qué hizo trabajar a mi mamita hasta tarde? –¿Quién es tu mamá? –¿La va a regañar? –No, si está cumpliendo con su deber. –Bueno, es que quiero irme a casa y no podemos porque el jefe grande, que es usted –dijo señalándolo con su dedito índice–, quiere algo a primera hora de la mañana. –La señorita Fabiana Jonhson es quien debe darme un informe a primera
Última actualización : 2026-08-27 Leer más