INICIAR SESIÓNCAPÍTULO 3
Por su parte Fabricio se repetía que no había imaginado a la niña y estuvo un par de días pendiente, hasta que al tercer día salió a las 3.30 pm a una reunión cuando subió al automóvil, pero le ordenó al chofer que esperara porque vio a una mujer sonreír abiertamente en su dirección.
Una mujer alta y que lucía elegante incluso uniformada, rostro limpio, hermosa y esa sonrisa que le pareció dulce e inolvidable, pero luego notó que un transporte escolar estaba detrás de su vehículo y de allí salieron dos niños que fueron recibidos por la mujer, quien los abrazó, los besó y entró con ellos al edificio.
La reunión era muy importante, de lo contrario hubiera entrado para averiguar por qué había niños en su empresa, sin embargo, no lo dejaría pasar.
***
Al otro día, lo primero que hizo fue llamar a su secretaria a la oficina apenas la sintió llegar.
–Dígame señor.
–Ayer vi a una empleada de aquí recibir a dos niños y entrar al edificio con ellos –soltó y vio como su rostro hizo una expresión de sorpresa, seguida de una de preocupación, por lo que quedó convencido de que sabía bien lo que le estaba hablando–. La conoce, ¿verdad?
–Señor, me atrevo a decirle que es una excelente persona, muy trabajadora y preparada, es sumamente importante en su departamento.
–¿Cuál es su nombre y en qué departamento trabaja?
–Señor…
–Respóndame, por favor.
–Es Maya Ortega del departamento de Investigación y Establecimiento de Estrategias.
–Gracias, eso es todo –dijo para que lo dejara solo. Seguidamente buscó en los registros y la encontró.
Maya Ortega, la consideró joven para tener dos niños de unos siete años, soltera –leyó y se reprendió porque se quedó demasiado tiempo mirando su foto y releyendo que decía soltera.
Desde que llegó y luego de averiguar sobre Maya, se dedicó a revisar procesos y a reuniones con los directores, también necesitaba a los gerentes y supervisores, así que convocó a una reunión.
Un departamento sumamente importante es el de Investigación porque su trabajo da oportunidades de expansión y de definir estrategias. Su supervisora resultó ser una mujer pelirroja que lo miraba demasiado, las pocas veces que cruzaron miradas durante la reunión sus gestos lo pusieron en alerta.
Uno de los gerentes le dijo que sus estrategias los han impulsado mucho, que son muy asertivas y eso era excelente, pero su actitud le advertía que debía mantener distancia. Sin embargo, tanto su gerente como su director se acercaron con ella y le presentaron directamente a Fabiana Jhonson.
–Su estrategia para el mercado europeo es innovadora –reconoció él–, realmente fue fácil entenderla y determinar su potencial. ¿Cree que podremos llevarla de la misma forma al mercado asiático?
–Claro que sí –respondió ella con absoluta confianza.
–Bueno, gracias entonces, Gordón, finiquita Europa y vamos por Asia –le ordenó a su gerente y se despidió de todos.
***
–Maya –Fabiana apareció en la oficina de la joven madre sin siquiera molestarse en tocar–. Vamos a implementar la estrategia de Europa en Asia.
Maya levantó la mirada de la pantalla y tardó unos segundos en responder.
–No se puede.
Fabiana frunció el ceño.
–¿Cómo que no se puede?
–No de la manera en que lo estás planteando.
–¿Y por qué no?
Maya giró el monitor ligeramente hacia ella.
–Porque Asia no es un solo mercado. Sus comportamientos, leyes, normativas y hábitos de consumo son diferentes. Necesitamos hacer un análisis a profundidad y establecer una estrategia específica.
–¿En serio vas a complicarlo tanto?
Maya la miró fijamente.
–No lo estoy complicando, es lo que debe hacerse para que funcione.
Fabiana apretó los labios.
–Pero yo ya le dije al jefe grande que podía hacerse.
Maya dejó escapar un suspiro.
–Entonces ve y dile que te equivocaste. Explícale que después de revisar las condiciones del mercado entendiste que la estrategia europea necesita adaptaciones.
Fabiana la observó con evidente fastidio.
–¿Y ahora resulta que tengo que decirle al CEO que no sé hacer mi trabajo?
–No he dicho eso.
–Es exactamente lo que estás insinuando.
–Estoy diciendo que no puedes presentar una estrategia incorrecta solo para evitar reconocer que cometiste un error ofreciendo algo apresuradamente.
Fabiana tomó aire y preguntó con fastidio:
–¿Cuáles son entonces los países que habría que analizar?
–China, Corea del Sur, Japón, Indonesia, India y Singapur, como mínimo.
–¿Seis?
–Son seis mercados diferentes.
Fabiana puso los ojos en blanco.
–¿Y no puedes hacer una sola estrategia que funcione para todos?
–No.
El silencio se volvió pesado. Fabiana la miraba con hostilidad, hasta que expresó:
–Está bien. Hablaré con el CEO y cuando me pregunte por qué no puedo entregar lo que él pidió, le diré exactamente quién me está poniendo obstáculos.
Maya sostuvo su mirada y le dijo:
–Ya veremos quién termina dando explicaciones.
***
Fabiana caminó directamente hasta la oficina de Fabricio.
Entró con seguridad, aunque por dentro estaba intentando recordar todo lo que Maya acababa de explicarle.
–Señor, para implementar la estrategia europea en Asia necesito desarrollar un plan específico para cada mercado y son seis.
Fabricio levantó la mirada.
–Bien, dígame qué diferencias ha identificado entre esos mercados.
Fabiana se quedó inmóvil.
–Bueno...
–¿Qué segmento de consumidores piensa priorizar en China? –preguntó Fabricio seguidamente.
Silencio.
–¿Y qué adaptación propone para Japón?
Fabiana tragó grueso.
–Estoy terminando de revisar esos detalles.
–¿Qué regulaciones ha considerado? –continuaba él implacable.
–Las estoy recopilando.
Fabricio cerró lentamente la carpeta que tenía delante.
–Entonces todavía no tiene, ni siquiera una estrategia.
–La tendré muy pronto.
–¿Cuándo?
–Mañana.
–Perfecto. Quiero las seis propuestas sobre mi escritorio a las ocho.
–Sí, señor.
Fabiana se retiró, afuera pudo dejar de fingir seguridad. Regresó a la oficina de Maya prácticamente corriendo y entró sin llamar.
–¡Maya!
–¿Qué pasó?
–Necesito para hoy la estrategia europea adaptada a Asia.
Maya soltó una risa incrédula.
–¿Hoy?
–El jefe la acaba de pedir.
–Fabiana, me tardé dos semanas en desarrollar la estrategia europea. Trabajé horas extras para terminarla. No puedes pretender que haga seis estrategias en unas horas.
–¡Pues tendrás que hacerlo!
–No es posible.
–¿Cómo que no es posible?
–No voy a entregar un trabajo mediocre para salvarte de una promesa que hiciste sin tener el debido conocimiento.
Fabiana se acercó a su escritorio, se inclinó y la confrontó.
–¡El CEO me dio hasta las ocho de mañana! Tú eres la experta, así que tienes toda la noche para elaborar la propuesta.
–Pero tú eres la responsable del proyecto.
–¡No voy a quedar como una incompetente delante del CEO!
Maya se cruzó de brazos, desafiante.
–Ese problema no lo causé yo.
Fabiana la miró con rabia.
–Ten cuidado, Maya.
–¿Es una amenaza?
–Si aprecias tu trabajo aquí, la propuesta estará en mis manos a primera hora para entregársela al jefe.
Fabiana salió dando un portazo.
Maya esperó a escuchar sus pasos alejarse, entonces suspiró profundamente.
Un par de ojitos observaron toda la conversación y una pequeña cabecita maquinaba cómo resolver la situación de su mamita.
Aurora esperó hasta ver a su madre sumida ente papeles y le dijo a su hermanito en voz muy baja:
–Voy a salir un momento, mami tiene que trabajar hasta tardísimo, pero creo que sé cómo ayudarla –terminó de hablar y salió de allí sigilosamente.
CAPÍTULO 5Maya sintió toda la dureza con la que él pronunció esa palabra, entonces bajó la mirada. Fabricio notó su incomodidad, pero no suavizó el tono.–Su hija pudo haber entrado en un área restringida, haberse perdido o haber provocado un accidente. Este edificio no es un lugar para que una niña de siete años vaya de puerta en puerta.–Lo entiendo.–Espero que así sea. Porque no volveré a tolerarlo.Aurora levantó una mano.–Pero yo solo quería...–Aurora, no –la interrumpió Maya.Fabricio levantó una ceja, sentía curiosidad por lo que la niña quería aclarar, así que exigió:–Déjela hablar –señaló y Maya guardó silencio, entonces la niña sonrió y dijo:–Solo quería preguntarle si podía ser el papá de mi hermano.El rostro de Maya perdió el poco color que le quedaba y Fabricio cruzó los brazos.–Precisamente de eso quería hablar con usted.–¡¿Qué le dijo?!–Su hija me hizo una propuesta bastante peculiar. Me interrogó para determinar si soy apto para convertirme en el padre de su
CAPÍTULO 4Tres golpes en la puerta, pasadas las seis de la tarde, cuando los empleados terminaban a las cinco, llamaron su atención, aun así, dijo: –Adelante –Hola señor –escuchó una vocecita y, al reconocerla, levantó la vista enseguida. –Pasa –dijo tratando de controlar la dureza de su voz, reconocía que desde la primera vez no había conseguido enfadarse con ella, es más, esa niña parecía no impresionarse en absoluto con su presencia–. ¿Qué deseas? –Un par de cosas –señaló tomando asiento frente a Fabricio–, la primera es… ¿Por qué hizo trabajar a mi mamita hasta tarde? –¿Quién es tu mamá? –¿La va a regañar? –No, si está cumpliendo con su deber. –Bueno, es que quiero irme a casa y no podemos porque el jefe grande, que es usted –dijo señalándolo con su dedito índice–, quiere algo a primera hora de la mañana. –La señorita Fabiana Jonhson es quien debe darme un informe a primera
CAPÍTULO 3Por su parte Fabricio se repetía que no había imaginado a la niña y estuvo un par de días pendiente, hasta que al tercer día salió a las 3.30 pm a una reunión cuando subió al automóvil, pero le ordenó al chofer que esperara porque vio a una mujer sonreír abiertamente en su dirección.Una mujer alta y que lucía elegante incluso uniformada, rostro limpio, hermosa y esa sonrisa que le pareció dulce e inolvidable, pero luego notó que un transporte escolar estaba detrás de su vehículo y de allí salieron dos niños que fueron recibidos por la mujer, quien los abrazó, los besó y entró con ellos al edificio.La reunión era muy importante, de lo contrario hubiera entrado para averiguar por qué había niños en su empresa, sin embargo, no lo dejaría pasar.***Al otro día, lo primero que hizo fue llamar a su secretaria a la oficina apenas la sintió llegar. –Dígame señor. –Ayer vi a una empleada de aquí recibir a dos niños y entrar al edificio con ellos –soltó y v
CAPÍTULO 2NARRADOR7 años después…–Maya –dijo por teléfono Eugenia, su mejor amiga durante los últimos años, prácticamente desde el día que llegó a Miami porque la conoció en el avión donde viajó.–Qué raro tú llamando a esta hora. ¿No fue tu jefe?–El ogro está en una reunión, pero, aunque lo tuviera al lado tenía que llamarte.–¿Qué pasó?–¿Le abriste un Inst4gr4m a la niña?–Por supuesto que no.–Entonces te paso el enlace –dijo Eugenia. Lo recibió, lo abrió y se encontró con una publicación:¡AVISO!BUSCO PAPÁ PARA MI HERMANITOREQUISITOS:Saber patinar.Saber manejar bicicleta.Jugar con un balón.Tener tiempo libre para salir de paseo los domingos.Debe llevarlo y buscarlo en el colegio todos los días.QUÉ OFREZCO:Comidas (Mi mamá cocina rico)Ropa limpia (Mi mamá lava todos los días)Torta de chocolate y galletas de mantequilla (Esto lo hago yo, es mi especialidad)Interesados responder este aviso.La publicación tenía 23 corazones y 17 comentarios, así que leyó algunos:Uno
CAPÍTULO 1POV MAYALuego de pasar unos días horribles durante los cuales me fue imposible retener algo sólido en el estómago, hoy me siento en las nubes desde que salí del consultorio médico con una hojita que dice que tengo 10 semanas de embarazo y son dos embriones desarrollándose en mi vientre, estoy esperando dos bebés de Luis Daniel y míos, no sé qué hacer para darle la noticia porque tengo cien ideas en la cabeza.Cuando el doctor estaba haciendo mi historia médica yo casi le digo la hora exacta de la concepción ya que la recuerdo perfectamente, así de emocionada estaba.Fui a una tienda y compré dos gorritos de bebé en color blanco, pedí que los envolvieran y agregué una tarjeta que decía: “FELICIDADES PAPÁ”.Vi la hora y pensé que no podía esperar a llegar a la casa, así que me fui a la clínica privada donde trabaja Luis Daniel como cirujano plástico.Mi sonrisa era para un comercial de pasta dental.No encontré a la recepcionista y supuse que, por la hora, ya se había retira







