CAPÍTULO 23Esa mañana, desde que cruzó las puertas del edificio Sotomayor, Maya sentía una opresión en el pecho, eso la obligó a caminar casi de puntillas, no miró a nadie, apresuró el paso, subió al ascensor y se encerró en su oficina, tenía en mente que ese día emitiría el informe final sobre la estrategia asiática, había puesto todo su empeño y sabía que era un excelente trabajo.No salió a buscar el café de siempre, no desayunó, simplemente evitó exponerse, sintiendo la misma sensación de que, en cualquier momento, algo pasaría, a media mañana el teléfono de la oficina repicó. –Buenos días. –Maya, aquí te buscan –dijo la voz que ella reconoció como la de la recepcionista–, baja porque Fabiana no autorizó que recibieras visitas en tu oficina. –¿Quién me busca? –Un hombre, ¿quieres que lo registre para saber quién es? –respondió la chica y Maya arrugó el ceño por la brusquedad de sus palabras. Resopló y dijo: –Ya voy a baj
Last Updated : 2026-09-22 Read more