Volvimos a besarnos y, esta vez, ninguno de los dos parecía dispuesto a interrumpir aquello tan pronto. Sentía cómo su cuerpo se amoldaba al mío mientras la mantenía cerca, y la forma en que correspondía al beso dejaba claro que aquel deseo no era solo mío. Yo la deseaba y podía sentir que ella también me deseaba. Aquello era extraño y nuevo para mí. No el deseo, porque eso lo conocía muy bien, sino todo lo que venía con él. Las ganas de tenerla cerca, de prolongar aquel momento y simplemente olvidarme del resto del mundo. Era una sensación tan buena que, en aquel instante, lo único que quería era que no terminara nunca.—Te deseo, Fabiane. Te deseo muchísimo.Sin mostrar ninguna intención de alejarse, se limitó a asentir antes de volver a besarme. Sabía exactamente adónde acabaría llevándonos todo aquello y, por eso, después de unos instantes más, decidí que teníamos que salir de la piscina. No porque no la quisiera allí, de aquella manera, sino porque estábamos demasiado expuestos.
Última atualização : 2026-09-26 Ler mais