~Isabel~Me quedé de pie ante las puertas del despacho de William, esperando un segundo solo para recobrar la compostura. Sentía la cara tensa e hinchada de tanto llorar, y el corazón aún me latía desbocado tras la discusión a gritos con mi madre.No tenía fuerzas para ser educada, así que simplemente empujé la puerta.La habitación estaba a oscuras; solo una lámpara de escritorio permanecía encendida, iluminándole la mitad del rostro. Estaba sentado allí, sin levantar la vista de inmediato, pasando las páginas de un expediente.—Has estado bastante esquiva y llegas minutos tarde —dijo—. No recuerdo haberte dado permiso para ignorarme solo porque no estamos en horario laboral.—Son las once, William —respondí, agotada—. Vine en cuanto la Sra. Higgins me avisó... ¿Qué puede ser tan urgente que no podía esperar hasta mañana?Por fin levantó la mirada, se puso en pie y rodeó el escritorio hasta quedar frente a mí. Durante un largo segundo se me quedó viendo, como si buscara algo escrito
Última atualização : 2026-09-04 Ler mais