El agente ya tiene una mano sobre la puerta cuando Bruce pronuncia el nombre que enterré hace diez años.—Celeste.No lo dice con desprecio. Tampoco con ternura.Lo dice despacio, como si quisiera comprobar cuánto pesa dentro de su boca.Me detengo, pero no me vuelvo inmediatamente. Durante un instante permanezco entre la celda y el pasillo, entre la mujer que fui y la que inventé para sobrevivirle.—Cinco minutos más —ordena Bruce.El agente vacila.Bruce no levanta la voz. No necesita hacerlo. Incluso encerrado, con la camisa arrugada y el cansancio oscureciéndole los ojos, conserva esa autoridad irritante de los hombres acostumbrados a que el mundo se reorganice cuando hablan.—Cinco minutos —repite.La puerta vuelve a cerrarse.Esta vez, cuando lo miro, no encuentro al hombre que me sedujo en una gala ni al prometido al que traicioné delante de todos. Veo a alguien que intenta reunir las piezas de una mujer a la que nunca llegó a conocer por completo.Bruce se acerca.—Te creo.Do
Last Updated : 2026-10-08 Read more