Los días siguientes no dejé de pensar en Asdrúbal Ferrer.Apenas entré en mi habitación, mis ojos se dirigieron al anillo que llevaba conmigo desde aquella noche. Lo observé durante unos segundos, haciéndolo girar entre mis dedos. Parecía una joya sencilla, sin nada que llamara especialmente la atención. Me pregunté si tendría algún valor sentimental para él o si, por el contrario, no significaba nada para él. Ni siquiera se había preocupado por venir a buscarlo.La idea me produjo una extraña sensación de decepción.¿Por qué me importaba tanto algo que, en realidad, no tenía nada que ver conmigo?Sacudí la cabeza, molesta por mis propios pensamientos, y guardé el anillo en la gaveta de la mesita de noche. Después tomé el teléfono y le escribí a Helen. A esas horas ya debía estar en el hospital, así que no esperaba que pudiera hablar conmigo de inmediato. Sin embargo, apenas recibió mi mensaje, me devolvió la llamada.—¡Clara! ¿Cómo te sientes? —Estoy bien, Helen. No tienes que preoc
Last Updated : 2026-10-21 Read more