Punto de vista de LiaDebí de haberme quedado mirando el techo casi una hora cuando lo oí.Un golpe suave en la puerta. Callado y cuidadoso, apenas más alto que un susurro.El corazón me subió a la garganta.Salí de la cama a trompicones y crucé hasta la puerta, los pies descalzos en silencio sobre el suelo fresco. Me detuve solo un segundo, la mano en el pomo, de pronto nerviosa.Luego la abrí.Dante estaba al otro lado, y verlo me cortó la respiración.Se había cambiado desde que lo había visto en el pasillo con Celeste. Ahora llevaba otra camiseta: negra, suave, ceñida a su marco muscular. El pelo húmedo, como si se hubiera duchado hace poco, hacia atrás de la cara pero todavía un poco revuelto. Olía a limpio y a masculino: jabón y algo que era solo él.Los ojos oscuros encontraron los míos de inmediato, intensos y centrados, y sentí aquel tirón familiar abajo, en el estómago.—Hola —susurré.En vez de responder, Dante entró en la habitación, cerrando la puerta en silencio detrás.
Última atualização : 2026-09-03 Ler mais