La acercó de la muñeca, los cuerpos casi pegados. Los pezones duros le rozaron el chaleco, mandándoles chispas a los dos. Frederick sentía el calor que le irradiaba el coño desnudo, tan cerca de frotársele contra el muslo. La mano libre le flotaba en la cintura, los dedos dándole tics de las ganas de agarrarle el culo, abrirle las nalgas, explorar cada centímetro prohibido.—No sabes lo que estás pidiendo —raspó, inclinándose para que el aliento le rozara la oreja—. Si empiezo a tocarte, no me voy a quedar en los dedos. Te voy a enterrar la polla tan hondo en ese agujero que gotea que me vas a sentir días. Te voy a hacer llamarme Papi mientras te arruino para cualquiera que no sea yo. El marido de tu madre… abriéndole el coño de puta a su hijastra hasta que me chorrees los apuntes de clase.Victoria gimió suave, las caderas meciéndosele hacia delante por instinto. La cabeza de su polla vestida le empujó la zona baja del vientre, dejándole una mancha pequeña de líquido preseminal en lo
Last Updated : 2026-09-26 Read more