El despacho principal de Villalobos Corp. se sentía, por primera vez en mi vida, como una jaula de cristal. Las paredes, antes símbolo de poder y control, ahora me parecían los límites de un acuario donde yo era el único espécimen atrapado. Nueve meses habían transcurrido desde aquel día en que el mundo se desplomó, y el silencio de Rory había sido un verdugo más cruel que cualquier grito.El consejo directivo estaba convocado. La mesa de juntas, una superficie pulida de mármol negro que siempre reflejaba mi arrogancia, lucía hoy inerte. Los accionistas cuchicheaban en voz baja, lanzándome miradas que oscilaban entre la compasión hipócrita y la impaciencia por mi inminente caída.—Señores —dije, poniéndome de pie a la cabecera, con la voz firme pero carente de la energía que solía imprimir en mis discursos—. Hemos tenido un año complejo. La reestructuración de la alianza con el consorcio textil ha sido, admitámoslo, un proceso traumático y financieramente agotador. Sin embargo, hemos
最終更新日 : 2026-09-04 続きを読む