Esa mañana la ciudad amaneció envuelta en un sol radiante que proyectaba una apacible luz sobre las calles, en una calle arbolada de un sector residencial muy exclusivo, Morgana cruzó el umbral de La Maison, una cafetería discreta de tono artesanal, alejada del circuito financiero que frecuentaba su padre, al empujar la puerta de cristal, una campanilla de bronce dejó escapar un repique sutil.Morgana llamaba un poco la atención de los pocos de los presentes, debido a su look, vestía una chaqueta cuero oscuro, labios de un color carmín encendido y unas gafas de sol que se quitó al entrar.Sus profundos ojos azules recorrieron el local hasta fijarse en la mesa del rincón más apartado, donde Vanessa, envuelta en un abrigo beige demasiado grande para su delgada figura, sostenía una taza de té entre sus manos temblorosas.A unos metros de allí, al otro lado de la avenida, un sedán oscuro con los cristales tintados permanecía estacionado, y en el asiento del conductor, Elías Cuervo observ
Last Updated : 2026-10-18 Read more