Edmundo sabía que Morgana no respondería si veía su número registrado, así que usó una línea desconocida para amedrentarla, confiando en que, igual que en el pasado, ella se limitaría a llorar y huir.En su loft, Morgana estaba ocupada abriendo cajas, organizando objetos y sonriendo mientras aplastaba el papel de burbuja, con su coleta desordenada y un aspecto desenfadado, colocaba en una repisa su colección de figuras de ánime, ordenándolas meticulosamente por nivel de importancia cuando el zumbido de su celular sobre la mesa de centro rompió la calma del lugar.Caminó hacia la mesa y observó la pantalla, se trataba de un número desconocido, sin dudarlo, presionó la pantalla y activó la función de grabación de llamadas que tenía configurada por defecto antes de llevarse el aparato al oído.—Diga—respondió con voz neutra.—¿Te sientes muy astuta, Morgana? —la voz de Edmundo al otro lado de la línea no era más que un siseo áspero, destilando una rabia contenida que amenazaba con desbor
Last Updated : 2026-09-21 Read more