Esmeralda no llegó lejos. Su pie se enganchó en una raíz escondida bajo la nieve, y cayó con fuerza, el impacto sacándole el aire de los pulmones. Antes de que pudiera volver a levantarse, una mano se cerró alrededor de su brazo, arrancándola hacia arriba."Suéltame," jadeó Esmeralda, retorciéndose contra el agarre."Silencio," dijo el hombre, su voz baja y plana, sin crueldad en ella, solo eficiencia.Un segundo hombre apareció desde los árboles, y juntos le sujetaron los brazos, atándole las muñecas con velocidad practicada. Esmeralda se debatió contra ellos, pateando, golpeando a uno en la espinilla lo bastante fuerte como para hacerlo gruñir."Tiene fuerza en ella," dijo el segundo hombre, casi divertido."No importa," dijo el primero. "Trae el saco.""No iré a ningún lado contigo," dijo Esmeralda, su voz temblando a pesar de su esfuerzo por sonar firme. "¿Saben quién soy? ¿A quién se están llevando?""Sabemos exactamente quién eres," dijo el primer hombre, colocando una bolsa de
Última actualización : 2026-09-27 Leer más