Nos detuvimos frente al umbral blindado. Mientras Adrian autenticaba su firma genética en el panel de entrada, aproveché la breve pausa para llevar a Noah hacia un rincón apartado de la sala de espera exterior.Mi padre me miró con aprensión, intuyendo la gravedad de lo que estaba a punto de decir por la seriedad de mi semblante.—Noah, escucha con atención —comencé, tomándolo de sus manos ásperas y mirándolo fijamente a los ojos—. No puedes seguir viniendo con nosotros a partir de aquí. Debemos separarnos por ahora.El rostro de Noah se desencajó por el dolor y el rechazo inmediato de un padre que solo busca proteger a su hija.—¿Qué? No, Corine, no me pidas eso —protestó en un tono apagado pero firme—. Te he cuidado toda tu vida, te crié en esa nave y no voy a abandonarte ahora. Puedo ayudar, puedo estar a tu lado si te sientes mal...—No es una discusión, papá —lo interrumpí con suavidad, aunque con una firmeza tajante que me dolió emplear—. La gente que nos persigue no dudar
Última actualización : 2026-09-20 Leer más